lunes, 24 de abril de 2017

El partido de Messi como símil de la temporada del Barça

Le entraron, le derribaron, incluso le abrieron una herida en la boca de un codazo, pero se levantó, volvió al campo con un papel en la boca y siguió jugando, y de qué manera. Es uno de los posibles resúmenes del partido de ayer de Messi, pero también podría ser el resumen de la actual temporada que está haciendo el Barça.

Está siendo la temporada más irregular de las últimas vividas. Este Barça puede caer estrepitosamente en un partido pero volver en el siguiente jugando de una forma con la que parece otro completamente distinto. De momento siempre que ha caído se ha levantado, aunque no siempre con el mismo resultado.

Ayer fue día de victoria, ayer fue día de volver a pelear por La Liga, así lo quiso Messi y así lo quiso Ter Stegen que salvó continuamente al equipo bajo los palos. Parecía que con el primer gol de Casemiro la liga se alejaba definitivamente, pero ahí estaba Messi para llegar desde atrás, driblar a Carvajal como si nada y empatar el partido tan solo 5 minutos después. En el segundo tiempo llegó el zurdazo de Rakitić para poner al Barça por primera vez delante en el marcador. A Messi no podían pararlo nada más que con faltas y en una de estas llegó la merecida roja para Ramos. Parecía que en este momento, con uno más en el campo, el partido podría estar sentenciado pero estaban reservados todavía más giros de guion. En una mala defensa de un centro, James recibe un balón solo dentro del área y marca el empate por encima de la cabeza de Ter Stegen en el minuto 85. Pero este no era el final, había que volver a levantarse y así se hizo. Una vez más Sergi Roberto fue protagonista, esta vez no marcó pero llevó el balón controlado desde el campo del Barça hasta el campo rival con una gran carrera. Se la pasó a André Gomes que le dio el balón a Jordi Alba que se desmarcaba por su izquierda. Este vio a Messi viniendo desde atrás, se la dio, Messi se la acomodó a su pierna izquierda, tiró y sentenció el partido en el minuto 90 +2. Se quitó la camiseta, la enseñó a la grada con un gesto que parecía decir «Aquí estoy yo, aquí está el Barça, y nunca nos rendimos».

Continuamente el Barça se ha caído y se ha levantado esta temporada. Cayó en París y se levantó en Barcelona con una remontada histórica. Cayó en Turín y se levantó en Barcelona, pero la Juve no es el PSG y no hubo remontada posible. Y ha caído continuamente en La Liga, pero siempre que parecía muerto volvió para seguir disputándola. Todavía queda mucho por hacer y el Barça no depende de sí mismo pero espero que el símil se complete y el final de ayer sea el mismo que el final de temporada. El Futbol Club Barcelona todavía está vivo en Liga y Copa y un doblete en esta temporada sabría mejor que nunca.

lunes, 31 de octubre de 2016

Antonio Hernando es el PSOE

Antonio Hernando, ese hombre que hace unos meses defendía sin ninguna duda el «no es no», que el PSOE no debía ni apoyar ni abstenerse ante un gobierno del PP. El que decía que el PSOE no iba a indultar la corrupción de Rajoy ni con su voto ni con su abtención. El que dijo que no iban a fallar a los ciudadanos ni iban a fallar ante la palabra que dieron. El que se fue de la reunión del Comité Federal de su partido para no votar. El que salió a defender que «el tiempo» les había dado la razón tras renunciar al marxismo y tras defender el sí a la OTAN en un referendo en el que se acabaron saltando las tres condiciones de partida. Como si el tiempo pudiese dar o quitar la razón a nadie o como si que, según él, hubiesen tenido razón en esos momentos implicase que la traición que iban a cometer en ese momento fuese acertada. El que si se encontrase con su yo mismo del pasado se enfrentaría con él en el parlamento como lo hace ahora con Rufián mientras es aplaudido por el PSOE, el PP y Ciudadanos. El que no tiene ninguna opinión más que la que le dicen desde arriba. Y el que tras todo esto es calificado por, el que tampoco votó no en la segunda votación, Pedro Sánchez, como «un buen parlamentario». Ese hombre que es más intermediario que hombre es la definición perfecta del PSOE. Un partido que dice una cosa en campaña y cuando llega al poder se olvida (o hace como que se olvida) de todo lo que ha dicho. O que como hace ahora Pedro Sánchez, dice las cosas cuando ya no vale para nada. Un partido que lleva años traicionando a la clase trabajadora mientras decían que eran los defensores de la misma. Después de todo esto tengo más claro que nunca que ni un gobierno de partidos de izquierdas junto a ellos ni mucho menos un gobierno del PSOE y Ciudadanos hubiese mejorado la situación. No es un partido en el que se pueda confiar porque la clase social a la que defienden no es a la nuestra, y que Pedro Sánchez se ponga a recorrer kilómetros para recontruir al PSOE no va a cambiar eso. Simplemente espero que el PSOE se muera pronto y que no siga en esta especie de muerte en vida en la que tanto tiempo lleva.